My Story, la autobiografía de Marilyn

“Hollywood es un lugar donde te pagan 1.000 dólares por un beso y 50 centavos por tu alma. Lo sé porque rechacé la primera oferta bastante a menudo y cobré siempre los 50 centavos”

my story

Sobre Marilyn Monroe se ha escrito muchísimo, se han hecho muchos programas especiales, y se seguirán haciendo, sin dudas. Es que fue y es un ícono del cine, de belleza, de sensualidad, una verdadera Diva que ha trascendido el tiempo.
Yo, como muchos cinéfilos, la venimos a conocer tarde, muy tarde; cuando tratamos de ver sus películas, buscamos sus fotos, o vimos algunos de esos documentales biográficos, tratando de entender los porque de su fama, de su divismo.
Y también terminamos rendidos ante sus pies, ante sus curvas, ante su sonrisa.

Ahora sale a luz un libro autobiográfico. Ya no son las palabras de otros, las especulaciones, ahora tenemos sus propias palabras.
Apareció en español “My story”, escrito por la estrella cuando sólo tenía 28 años.

En 1954 Marilyn Monroe hacía los equilibrios propios de una estrella que está en la cresta de la ola. Recién casada con Joe DiMaggio y pese a que solo tenía 28 años, le pareció un buen momento para escribir sus memorias y así aclarar en primera persona las confusas historias que circulaban sobre su infancia y adolescencia, su fugaz primer matrimonio o sus orígenes en Hollywood. Además, escribir su vida le permitiría demostrar que aunque se había hecho famosa con papeles de encantadora rubia tonta no lo era tanto. No solo tenía ideas propias sino que no le asustaba expresarlas. “Hollywood es un lugar donde te pagan 1.000 dólares por un beso y 50 centavos por tu alma. Lo sé porque rechacé la primera oferta bastante a menudo y cobré siempre los 50 centavos”, escribe en uno de los capítulos de My story, editada ahora por Global Rhythm en una edición que incluye las imágenes exclusivas de uno de sus fotógrafos de cabecera, Milton H. Greene, quien por los azares que rodearon a este accidentado libro (oculto hasta 1974, 12 años después de la muerte de la actriz) acabó siendo dueño de sus derechos.1420426

Marilyn buscó a un escritor con garantías para que redactara My story y pensó en Ben Hecht, el Shakespeare de Hollywood, el hombre detrás de La ley del hampa, Scarface, Primera plana y Una Eva y dos Adanes.

Hecht y Marilyn se citaron durante el mes de marzo de 1954 en el hotel Beverly Hills de Los Angeles. Los agentes de la actriz y los del escritor habían llegado a un acuerdo para que el guionista hiciera de negro. Hecht no figuraría en los créditos. La actriz puso sobre la mesa los detalles de su vida. Muchas de las reuniones acababan con ella llorando. Hecht, fascinado con el descarnado material que la actriz le estaba proporcionando, la llamaba “la bella temblores y lágrimas”.

Un mes después de las entrevistas, el guionista ya tenía el borrador. A la actriz le gustó, tenía su voz, era ella. Michel Schneider, autor del libro Últimas sesiones con Marilyn, que narra la terapia con el que sería su último y más influyente psicoanalista, Ralph Greenson, escribía hace poco que de todos los libros que existen sobre la estrella My story está entre los imprescindibles. “Aquí Marilyn se revela como una escritora dotada, vulnerable y sensible”, dice Schneider.

Lo cierto es que el libro fluye a toda velocidad, en gran medida gracias a sus vivos diálogos. Parece ligero pero está cargado de intención. Hecht puso orden a los pensamientos de una mujer que ya mostraba su resentimiento hacia Hollywood y su tendencia depresiva: “Sí, había algo especial en mí y sabía de qué se trataba. Yo era el tipo de chica a la que encuentran muerta en su dormitorio con un frasco de somníferos en la mano”.

El libro recoge anécdotas e impresiones de sus años como actriz pobre y anónima (“Cuando recuerdo aquel Hollywood desesperado, embustero y pedigüeño que conocí hace tan solo unos años, me entra un poco de nostalgia. Era un lugar más humano que el paraíso primero soñado y luego encontrado. La gente que lo poblaba, los impostores y fracasados, resultaban más llamativos que los hombres ilustres y los artistas famosos a quienes conocería muy pronto”); sus primeros choques con la realidad de aquel sueño (“En Hollywood la virtud de una chica importa menos que su peinado”) y, una vez más, con los vaivenes de su propio ánimo (“Pero no todo era completamente negro… aún no. En realidad nunca lo es. Cuando eres joven y gozas de buena salud, el lunes puedes planear suicidarte y estar riendo de nuevo el miércoles”).209374

Marilyn relata con una naturalidad que asusta cómo su primera experiencia sexual fue (aunque no use la palabra) una violación. O cómo su primer amor (que no fue su primer marido, sino un amante que tuvo años después y cuya identidad oculta porque es un hombre casado) la maltrataba: “Cuando él entraba en mi habitación y me tomaba en sus brazos olvidaba todos mis problemas. Incluso olvidaba a Norma Jeane. Incluso olvidaba que no era fotogénica. (…) `Lloras con demasiada facilidad`, me decía. `Es porque tu mente no está suficientemente desarrollada. Comparada con tus pechos, es embrionaria…` (…) No me importaba ser una estúpida si él me amaba. Yo andaba por el arroyo y él por la acera”. Finalmente, dejó al tipo, aguantó el tirón de la soledad como pudo y siguió su camino. Después, entró en su vida Johnny Hyde, el cazatalentos que convirtió a Norma Jeane en Marilyn y que fue, hasta su temprana muerte, su mejor amigo y aliado.

Cuando Milton H. Greene compró los derechos de My story lo hizo para proteger a su amiga, que no quería que se publicara el libro después de que una revista adelantara su contenido, algo que ella vivió como una traición de Hecht. Greene lo mantuvo guardado hasta 1974; entonces lo publicó pero ocultó la mano del guionista en el texto.

Probablemente había algo más y el incidente de la revista solo fue la excusa para sacar el libro de circulación. No era un retrato amable de Hollywood, más bien al contrario, era incómodo de una manera profunda y, aunque a ella aún le quedaban ocho años de vida, ya se intuía el precipicio al que se asomaba. La mujer más deseada de Hollywood llegaba tarde a las citas porque se distraía vaciando y llenando compulsivamente la bañera: “A veces conozco la verdad de lo que estoy haciendo. No es Marilyn Monroe la que está en la bañera, sino Norma Jeane. Estoy dándole gusto a Norma Jeane. Solía tener que bañarse en el agua que habían utilizado seis u ocho personas. Ahora puedo bañarme en agua tan limpia y transparente como el cristal. Y parece que Norma nunca tenga suficiente agua limpia”.

Con la asistencia de un notable escritor

Si la vida de Marilyn no fue nada fácil, la de Ben Hecht, el escritor que colaboró con ella en My Story, tampoco lo fue. Al igual que a la actriz, a Hecht el reconocimiento le llegó relativamente rápido y pasó a la historia como “el Shakespeare de Hollywood” o como “uno de los guionistas de cine más exitoso en la historia del cine”. Incluso fue el primero en recibir un Oscar a un guión original por La ley del hampa, realizada en 1929.

Pero gran parte del trabajo de Hecht, que incluye más de setenta películas, permaneció en la sombra. Desde fines de los años `40 debió soportar un boicot que le fuera lanzado por los británicos debido al apoyo que el escritor y guionista realizaba al movimiento sionista que operaba en Palestina. Hecht, descendiente de judíos inmigrantes, se sentía comprometido con sus raíces y no le importó las sanciones de parte de la industria.

De ahí que en su filmografía hoy aparezcan muchos títulos con la aclaración de “guión no acreditado”. Pero el simple repaso de las grandes obras en las que estuvo implicado sirve para dimensionar la figura de este hombre de poderosa creatividad. Scarface, El cuarto poder, La diligencia, Una Eva y dos Adanes, Lo que el viento se llevó, Gunga Din, Cumbres borrascosas, Cuéntame tu vida, Tuyo es mi corazón, Adiós a las armas y Motín a bordo forman parte de un despliegue creativo difícil de igualar, entre otras cosas porque se hizo al lado de grandes directores, como Billy Wilder, Howard Hawks o Alfred Hitchcock.

Su temperamento se transformó en elemento de fricción durante su vínculo con Marilyn. Pero si bien la actriz en principio lo excluyó como coautor de sus tempraneras memorias, el tiempo (y los especialistas) han reivindicado la presencia de Hecht en el texto.

Fuente: EL PAÍS DE MADRID | ELSA FERNÁNDEZ-

Hace unos días, justamente, vi la gran película “La Malvada” (All about Eve), en el ciclo 50 películas que deber ver antes de morir (TCM) , con la genia de Bette Davis, donde tiene una pequeña aparición la joven Marilyn Monroe.

eve460Libro autobiográfico de Marilyn, un buen regalo que nuestro amigo El Pelado le puede pedir a Papa Noel.

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3 pensamientos en “My Story, la autobiografía de Marilyn”

  1. Mariolo:

    Me has dado una excelente noticia. Como quien dice, ya estoy reescribiendo mi cartita al gordito de rojo que baja por la chimenea, jajajjaja.
    Norma Jean siempre va a tener un lugarcito en mi biblioteca !!!!

    Va un abrazo.

  2. Muy buen post… me dio la sensación de mas humana je! siempre la tenia como una chica material pero es todo parte de su personaje! No estaria mal tener el libro.

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