Justicia Supositorio

Justicia Supositorio, dijo Darwin (el personaje que hace Carlos Tanco en Océano FM).
Se refiera, por supuesto, a la votación en el senado, donde por 16 votos a 15, hubo media sansión para anular practicamente la Ley de Caducidad.

Un tema re difícil de opinar. Claro que se puede hacer como lo hace la mayoría, a los gritos y sin mirar para los costados, sin mirar a tu vecino.
Si sos de los que tiene al diario El País como su biblia, seguro pensás que los dinosaurios del frente pisotearon la democracia y queiren revivir el pasado, se quedaron en el pasado.

Yo creo que dinosaurios hay en todos los partidos, en TODOS. También están los pichones de dinosaurios, como Pedro Bordaberry, que últimamente hizo un curso acelerado de como aprovechar la bolada y el miedo de la gente para hacer su campañita política. Y el juego le sale bien.
La gente está asustada, los medios, como canal 4, le ayudan y mucho mostrando sangre en primer plano, y él sale a juntar firmas disfrazando a pobres muchachas, que se anotaron en una agencia para ser promotoras y, en vez de promocionar galletitas en una góndola de Tienda Inglesa, están vestidas de Chapulin en una vereda de Pocitos.

Pero volvamos al tema de esta Ley y su anulación (si es que sale).
Tratemos de no ponernos en una vereda con banderas y empezar a gritar sin pensar. Tratemos de ponernos un colador en la cabeza, cual casco, y que los flechazos de los políticos, de una vereda u otra, no nos entren. Tratemos.

Partamos de la base de que esta famosa Ley de Caducidad es una aberración. No podés, vos, un tipo común (o tipa), inteligente, y sacándote toda bandera del color que sea, pensar que esta ley está bien. Si lo hacés, si pensás eso, es porque no tenés corazón, tenés un cacho de hielo. No tenés familia, no tenés hijos, no tenés siquiera padres, son una cosa rara de la naturaleza.
Una ley que perdona y deja sin castigo a quienes asesinaron cruelmente, que secuestraron niños, que pisotearon todo derecho humano posible, pisotearon al ser humano propiamente dicho. Una ley que los perdona y deja sin investigar, siquiera, dónde están los restos de la gente que mataron, para por lo menos darles una sepultura digna y cerrar una etapa. Una ley que no permite ni esto, no es una ley.
Cualquiera que sepa un cachito de leyes, un cachito, no más, sabe que esto es una aberración, una mentira enorme que ciertos políticos, conjuntamente con los asesinos, le metieron a la gente y la sustaron en su momento, “si no la votan mire que vuelven los asesinos”.

Pero años más tarde, muchos años más tarde, cuando ya no hay “cucos”, cuando ya ha pasado mucha agua bajo los puentes; se vuelve a plbiscitar, a poner a consideración de la gente dicha ley. Y ahora hay mucha gente nueva, hay jóvenes que saben la historia, y hay otros que ni idea tienen.
Y de nuevo la gente dijo que NO, que queiren seguir mirando hacia adelante y dejar el pasado tapado, enterrado.

Cierto que los que promovían la derogación de la ley no han hecho bien las cosas, no han llegado a la gente.

Quienes promovían el voto verde, en el 85 (para anular la ley) mostraban videos de gente divertida, todos de verde, con canciones divertidas. Los que promovían el voto amarillo, para dejar la ley como está, simplemente mostraban un cartel y una voz en off, clara y contundente, decía el porque del voto.
Ganó el amarillo.
Hace un año y medio, cuando se plebiscitó de nuevo; nuevamente los promotores hicieron campaña colorida, con alegría, pero dando poca información, nula información. Se olvidaron de que había miles y miles de jóvenes y de adultos desinformados.
Del otro lado simplemente se quedaron callados, apenas si dijeron algo, pero no era necesario; los que promovían la derogación lo icieron solos, no le llegaron a la gente.
Por supuesto que es lamentable que demos esta imagen al exterior; esta imagen de no saber de nuestra historia, de no juzgar a los asesinos, de no saber donde están los desaparecidos.
Pero …

¿Y ahora?, ahora a llorar al cuartito, como se dice comunmente.
No se puede tener de rehen a todo un país con un tema que ya está laudado, ya está. “La mayoría del pueblo, fue mayoría dos veces y esa es la suprema mayoría”, dijo ayer Fernández Huidobro. Lo dijo alguien que siempre peleó por derogar la ley, alguien implicado a esos hechos oscuros de nuestro pasado.
¿No habría que atenderlo, entonces, a lo que dice?

Y ¿no nos estaos olvidando de nadie?.
Todos los que repudian y critican, y se suben a gritar en cintra de la izquierda y bla bla, ¿NO SE ESTAN OLVIDANDO DE NADIE?.

Y si, hacemos la de siempre, gritamos “nuestra verdaad”, pero no miramos al otro, a nuestro vecino.
Y nuestro vecino es ese que perdió a su marido, a su esposa, a su hermano o hermana, A SU PADRE O MADRE, y no sabe nada de cómo fue. No sabe dónde lo enterraron, suponiendo que lo mataron, como se supone.
Nos estamos olvidarnos de ponernos en la piel de esa gente.
Si a vos te matan a tu padre, si lo desaparecen y no sabes nada; simplemente supones que lo mataron, pero no sabés donde lo enterraron, no podes darle sepultura, no podes tener un frío papel de defunsión. Este papel, frío e inhumano, seguro te hace mucha falta para algunos trámites, tan fríos e inhumanos.

¿Entonces?
Entonces es muy difícil opinar, como dije al principio. Es muy difícil a dar gritando a favor o en contra.

Mi tímida opinión es que hay que hayar una solución definitiva, una que no es esta de anular una ley que votó el pueblo por dos veces. Una solución que debe amparar a todos, que debe darle respuestas a los familiares dolidos, y debe responderle a los ciudadanos que quieren seguir mirando al futuro.
Una solución ENTRE TODOS Y PARA TODOS.
Entre todos los partidos, pero sin tratar de sacar un cachito de rédito electoral. Si, difícil pedirle a algunos políticos que no qieran salir en la TV hablando mirando a la cámara, tratando de ganar algún simpatizante.
Se puede, pero ¿Se quiere?
Porque se puede hallar una solución, que involucre a los militares, por supuesto, donde se sepa la verdad y no se los juzgue por eso. Se puede hacer una especie de “secreto de confesión” como hacen los sacerdotes.
Se puede, si se quiere terminar con este tema que arrancó mal y ya es tarde para arreglarlo.

Más allá de las diferencias que uno pueda tener con el senador Larrañaga, ayer dijo na gran verdad, “TODO ESTE LÍO, TODO ESTE EMBROLLO, ES HIJA DEL PACTO DEL CLUB NAVAL”.
Y le duela a quien le duela, ES CIERTO.
Ahi nació este problema, los militares se los cog…on (así de de simple y perdonen mi vocabulario) a los políticos colorados y frentistas que fueron a ese pacto.
Ahora joderse.
Si, a los jóvenes que hoy andan con la boinita del Che y la bandera del Frente, yendo a la barra del senado para ver como se anula o no una ley; hay que informarles que su frente, junto a los colorados, hicieron un pacto con lo militares. Y ¿qué se dijo en ese pacto? …. nadie lo sabe bien, pero hoy seguimos pagando las consecuencias.

desaparecidos

No es noticia que yo soy votante del Frente Amplio, pero no por eso soy ciego, no por eso ando con una bandera gritando que yo tengo la verdad y el resto está equivocado, como dijo recién Tabaré Vazquez.
No por eso cierro los ojos y veo que el Frente se parece cada día más y más, a lo que tanto criticaba antes. Cada día se parece más a los Blancos y a los Colorados.
Sus internas son un despelote. Grupitos de “pesados” que se meten a mandar, a manodear, y pisotear.
Por estos grupitos es que se fue Seregni.
Por estos grupitos, que hoy comanda un señor de apellido Marenales, echaron a Saravia.
Por estos grupitos hoy deja el senado Huidobro, un viejo lobo, un referente político para muchos. Con el que se podrá estar de acuerdo o no.
Votamos cada 5 años, elegimos senadores y diputados que nos los dan ya impuestos enuna plantilla, porque no lo elegimos de auno, como en los demás países, no, elegimos una hoja que ya trae escrito a tal o cual.
Y luego, tal sector dice que “hay que votar en bloque lo que nosotros decidimos, si no los echamos o deben renunciar.”
¿Democracia?

Ya se que mucha gente hace la fácil, decir “todos los políticos son iguales” y ta, pone a Tinelli.
Otros, por el contrario, se fanatizan de un lado de la tribuna y defienden hasta lo indefendible dentro de sus colores, y atacan al otro.
Y otros, pocos, nos quedamos preocupados, mirando a un lado y otro de las tribunas, sin ver a uno que rescatemos. Nos quedamos pidiendo una cordura que ya es algo ilusorio, un sueño casi imposible.

Anuncios

4 comentarios en “Justicia Supositorio”

  1. Si todo un tema que traera consecuencias politicas importantes para el partido de gobierno.
    El que realmente no me gusto nada la actitud fue la de Nin Novoa…dejala ahi

    Me gusta

  2. Fui la primer persona en mi barrio en firmar para plebiscitar la ley, buscando su anulación.
    Allí fui, derechito a la mesita recién instalada en una esquina, credencial en mano. Y cuando ese largo proceso de recoger firmas, validarlas y demás terminó, voté “verde” en el plebiscito. Ya sabés cómo terminó esa historia.

    Todo lo que ví y viví en esa época, me pareció nefasto. Pero cuando se me pasó la calentura y me senté a reflexionar, me di cuenta de que todo encajaba en el panorama y que todo era coherente.

    La dictadura llegó a este país avalada desde el exterior, como una epidemia que asoló a casi toda América Latina. Y del mismo modo se fue.
    No fue el plebiscito del ’80 lo que la liquidó, no fue la devaluación del ’82 tampoco y menos que menos (sería lindo, pero es una fantasía), tampoco fue el acto del Obelisco.
    Los mismos que decidieron que se instalara, decidieron que se fuera. Pero que se fuera como ellos querían, es decir: ganando las elecciones un candidato concreto (e impidiendo que se presentaran los otros dos)..

    Después de eso, se alternaron los partidos “tradicionales” (mote que siempre me pareció gracioso, porque creo que es tan “tradicional” hablar de Leandro Gómez como hablar de Marx y Engels). Otra vez vimos lineamientos que venían del norte y se expandían por toda Latinoamérica.

    Al final ese ciclo se cerró y los titiriteros dictaminaron que ahora era tiempo de la “izquierda”‘. Entonces, oh casualidad, la izquierda se hizo gobierno por casi toda América. Y eso es lo que tenemos ahora: gente que hace lo mismo con el mismo libreto amarillento: suplicar que vengan “inversores”‘ extranjeros, cortar las huelgas a cualquier precio (incluso usando al ejército como “carneros” improvisados), generar deuda externa, hacer ministro a cualquiera, hacer embajador a cualquiera, sacar banqueros de la cana, seguir siendo socios del FMI y un largo etcétera que sería muy aburrido detallar.

    Te redondeo mi opinión: creo que la Ley de Caducidad no puede escapar a ese contexto. Si se la vuelve a poner ahora en el tapete, a lo sumo será para evitar que otros temas estén en la palestra. Temas que resultan “inconvenientes” para algunos.

    No es posible la justicia en un sistema que no la desea en absoluto (porque si la Justicia empieza a revolver como es debido…..no queda ni un macaco a salvo, sea del partido que sea).

    Te pido disculpas si el comentario es demasiado extenso, pero creo que el tema que tocaste lo ameritaba.

    Va un abrazo.

    Me gusta

  3. No se me hizo extenso, pelado; lo leí de una.
    Yo fui alguien que lloró de bronca cuando los legisladores blancos levantaron la mano y votaron esta ley de caducidad. Yo era partidario de ese grupo político, hasta había trabajado para ellos.
    Luego mi bronca se acrecentó con lo del voto amarillo. Vi el miedo en la gente, lo comprobé con parientes míos en Minas.

    Pero el tiempo pasó, el país siguió.
    En “Democracia”, la democracia del Cejas, recibí palos de los milicos solo por pasar por la plaza que no tenía que pasar, en el moneto queno tenía que pasar.
    Pero todo bien, acá estamos.

    Y claro, mi bronca se hiza carne al pasarme a la izquierda.
    En realidad, y pensandolo bien, siempre tuve ese pensar de izquierda. Quizás por eso era Nacionalista, porque Wilson me parcía lo más socialista que había por acá.
    Por eso, porque creo tener un pensamiento socialista, es que NUNCA voté al partido socialista. jajajajaja

    Pero nunca fui fanático. Si he “peleado” (entrecomillas, porque mis peleas son de palabras, son con humor, en épocas de elecciones) a favor de la izquierda.
    Y si hoy hubiera elecciones, y si no votara en blanco o anulado, seguro vuelvo a votar la izquierda.
    Y no creo que me contradiga, cuando digo que están pifiandola mucho, que se parecen a los otros que tanto criticaban antes. Lo mismo que dec´si vos, Pelado.
    No creo que me contradiga, porque en las otras veredas no aparece tampoco nadie que convenza en serio.

    Es que así estamos,
    Así ta’l uruguay, Botija

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s